Desde el día anterior habían llegado todos, amigos, familia, novios, mascotas, para levantarse temprano a armar una fiesta frente al mar en unas cabañas en El Tebo. Amaneció muy nublado y justo en el momento que Paula ya lista (con ese vestido rosado que AMO!) caminaba con su papá hacia la ceremonia comenzó a salir el sol, que justo en ese ratito nos regaló unos rayitos.

El lugar era perfecto, con el mar  justo al frente de testigo celebraron su matri Paula y Felipe, un par de viajeros que volvieron a Chile un ratito a casarse y festejar con su gente querida.

Me encantó este matri, lo pasé super bien haciendo las fotos, con los novios bajamos y subimos un acantilado enorme para lograr las fotos, y valió totalmente la pena! sin duda.

Mucho amor para ellos!